El Partido Justicialista convocó a una reunión urgente en su sede nacional ante la inminente decisión de la Corte Suprema sobre la causa Vialidad, en la que Cristina Fernández de Kirchner fue condenada en primera instancia a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La posibilidad de que el máximo tribunal confirme esa sentencia encendió las alarmas dentro del peronismo, que busca definir una estrategia común para responder ante lo que consideran una maniobra judicial para dejar fuera de juego a su principal referente política.
En paralelo a este encuentro, la propia Cristina anunció que participará de un acto simbólico que conmemora los fusilamientos de José León Suárez en el marco del Día de la Resistencia Peronista. En ese contexto, reivindicó su liderazgo y denunció nuevamente una persecución judicial que, según sus palabras, busca proscribirla políticamente.
La cumbre en Matheu 130 reunió a legisladores, intendentes, gobernadores, sindicalistas, dirigentes sociales y figuras del massismo. Todos comparten la preocupación de que la Corte utilice el artículo 280 del Código Procesal para rechazar el recurso extraordinario sin explicación, dejando firme la condena.
Desde el kirchnerismo temen que el fallo se conozca antes del 19 de julio, fecha límite para la presentación de listas de cara a las elecciones provinciales en Buenos Aires, donde Cristina evalúa una candidatura como diputada.
También hay advertencias sobre posibles movilizaciones masivas y hasta un paro nacional, impulsado por sectores gremiales, si la Corte efectivamente confirma la sentencia. En ese marco, la reunión fue leída como un gesto de unidad y resistencia política.
Mientras tanto, distintos dirigentes peronistas ya salieron públicamente a respaldar a la exmandataria. Entre ellos, el gobernador riojano Ricardo Quintela, quien denunció un intento de “aniquilar al peronismo” a través del Poder Judicial.

