Un grupo de 21 gobernadores denunció que el Gobierno de Javier Milei está reteniendo fondos correspondientes a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y al impuesto a los combustibles. Como respuesta, anunciaron que presentarán un proyecto de ley en el Congreso para obligar al Ejecutivo a coparticipar esos recursos de manera automática y sin discrecionalidad.

El planteo busca modificar el destino del impuesto a los combustibles líquidos (ICL), actualmente canalizado a través de fondos fiduciarios, para que se reparta según el régimen de coparticipación federal vigente (Ley 23.548). Según los mandatarios, esta medida permitiría a las provincias acceder a más fondos para salud, educación, seguridad y obra pública.

Durante una reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), los gobernadores no recibieron respuestas concretas por parte de los funcionarios nacionales. Si bien estuvieron presentes el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y el secretario del Interior, Lisandro Catalán, no hubo compromisos firmes sobre la demanda de las provincias.

Más tarde, el jefe de Gabinete Guillermo Francos advirtió que el Gobierno vetará cualquier ley que afecte el superávit fiscal y afirmó que “los gobernadores siempre quieren más plata”. Ante esto, los mandatarios aclararon que no están pidiendo nuevos fondos, sino el reparto justo de los ya existentes.

Pese al conflicto, el Ejecutivo dejó abierta una mesa técnica para continuar negociando. Mientras tanto, el proyecto de ley de coparticipación de fondos ya está siendo redactado y se espera su ingreso en el Congreso en las próximas semanas.