El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió autorización judicial para visitar este jueves a Cristina Kirchner en su departamento del barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria tras ser condenada por la causa Vialidad. Esta es la primera visita de alto nivel que ofrece apoyo político desde su detención, y se produce en el marco de la cumbre del Mercosur en Buenos Aires.

Lula llegó a las 12:30 con una fuerte custodia policial y se retiró aproximadamente 50 minutos después. La visita fue solicitada por la defensa de Kirchner y autorizada por el Tribunal Oral Federal Nº2, que reguló que no se perturbe la convivencia del vecindario durante el encuentro.

Cristina Kirchner cumple seis años de prisión y una inhabilitación de por vida, régimen que incluye restricciones a las visitas y la exigencia de permisos judiciales para recibir a figuras fuera del círculo familiar o legal. Este encuentro refuerza la solidaridad entre ambos líderes, que comparten experiencias de detención durante procesos judiciales que denunciaron como “lawfare”.

La visita tiene también una dimensión diplomática significativa: se da en paralelo a la cumbre del Mercosur, en la que Lula asumirá la presidencia pro tempore del bloque y evitará un contacto bilateral con Javier Milei. Su paso por Argentina, aunque breve, envía un claro mensaje político y de respaldo al kirchnerismo