La inflación de junio fue del 1,6 %, según informó este lunes el Indec, apenas una décima por encima del 1,5 % registrado en mayo. Con este nuevo dato, el índice de precios al consumidor acumula un 15,1 % en lo que va de 2025, reflejando una marcada desaceleración frente a los niveles de inflación mensual que se registraban hasta comienzos de año.
El dato ratifica la tendencia de estabilidad inflacionaria que el Gobierno viene mostrando desde marzo, cuando se rompió con la dinámica de aumentos acelerados. A pesar del leve repunte en junio, el alza sigue muy por debajo de los dos dígitos que se veían en el segundo semestre de 2024.
Economistas advierten, sin embargo, que aún existen presiones sobre los precios que podrían volver a acelerarlos, especialmente si hay ajustes en tarifas, tipo de cambio o salarios. En particular, algunos consultores esperan un mayor impacto inflacionario para el segundo semestre, tras la devaluación de los primeros meses del año y la política monetaria contractiva.

