El cabo primero de Gendarmería Jesús Héctor Guerrero fue citado a declarar en indagatoria por la jueza María Servini el próximo 2 de septiembre a las 10 h, acusado de haber disparado el cartucho de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza del fotógrafo Pablo Grillo durante una marcha de jubilados en marzo pasado. Además, el magistrado dictó prohibición de salida del país para el efectivo.

En la resolución, Servini ordenó una pericia forense dirigida por la División Balística de la Policía de la Ciudad para reconstruir el disparo: se analizarán la trayectoria, velocidad, ángulo del proyectil y si hubo rebotes antes del impacto. La investigación busca determinar la ubicación exacta tanto del gendarme como de Grillo en el momento del hecho, así como si el disparo fue realizado de forma reglamentaria o no.

La hipótesis judicial indica que el proyectil salió del arma de Guerrero, quien estaba junto a sus colegas en la intersección de la avenida Yrigoyen y la calle Solís, frente al Congreso. El cartucho impactó directamente en la cabeza del fotógrafo, quien estuvo internado casi tres meses en terapia intensiva antes de ser dado de alta el 3 de junio para continuar su rehabilitación.

Un peritaje realizado por el colectivo Mapa de la Policía, junto a experts como Rodolfo Pregliasco, Martín Onetto y Alejo Fraile, concluyó que el disparo fue “realizado de manera irregular, con un ángulo de tiro horizontal”, sin rebote, y que no fue un caso aislado dado que otros disparos ese día se efectuaron de igual forma.

La versión oficial de la ministra Patricia Bullrich señalaba que los gases fueron disparados “como indican los manuales” a un ángulo de 45 grados y que el proyectil se desvió antes del impacto, argumento que será contrastado por la pericia. Asimismo, la Gendarmería calificó el hecho como “fortuito”, atribuyendo la responsabilidad al lugar donde se encontraba Grillo.

La causa se inició por una denuncia de la Procuraduría contra la Violencia Institucional (Procuvin) y contó con un impulso clave de la familia del fotógrafo, que pidió insistentemente la indagatoria de Guerrero. La próxima audiencia será un paso clave para determinar responsabilidades y esclarecer la mecánica del disparo.