El gobierno nacional, mediante la Disposición 16/2025 del Ministerio de Capital Humano publicada este lunes en el Boletín Oficial, elevó drásticamente los aportes jubilatorios que deben pagar los clubes de fútbol profesional. La alícuota pasó del 7,5 % al 13,06 %, y se añadió un recargo transitorio del 5,56 % por doce meses, alcanzando un total del 18,62 % sobre el monto bruto recaudado.
La medida afecta a todos los clubes afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), desde la Primera División masculina hasta el fútbol femenino y categorías de ascenso, así como al personal dependiente de la AFA y cuerpos técnicos. El aumento responde a un déficit de casi $20.000 millones observado en el régimen especial vigente.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, criticó duramente el sistema especial que triplicaba beneficios para los clubes mientras el sistema jubilatorio quedaba desfinanciado. Citó que las ventas de jugadores durante 2024 generaron USD 324 millones, pero los aportes fueron insuficientes: en ese período el sistema cubrió solo el 57 % de sus compromisos; en los siguientes meses esa proporción cayó al 33 %.
El régimen original, establecido en 2003 tras la crisis del 2001, permitió reemplazar el sistema general de aportes por un porcentaje sobre entradas, transferencias y derechos de televisión. Aunque se habían aumentado las alícuotas en 2005, 2019 y 2023, nunca equilibraron el sistema. Por ello, el decreto busca restablecer la equidad frente a cualquier otro empleador argentino.
El enfrentamiento con la AFA se intensifica, en particular tras los intentos del gobierno de promover Sociedades Anónimas Deportivas y cuestionar la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia. En mayo, la AFA había logrado una medida cautelar judicial que suspendía la derogación del régimen especial, aunque la normativa ahora impuesta deja sin efecto ese beneficio.
Según el Ejecutivo, los clubes incluso aprovecharon vacíos normativos para reducir sus aportes: vendieron abonos en lugar de entradas o incorporaron actividades no deportivas exentas del régimen. Esto profundizó el desequilibrio previsional y consolidó el argumento del Gobierno para eliminar privilegios.

