El expresidente y actual presidente del PRO, Mauricio Macri, criticó con dureza a La Libertad Avanza (LLA) por aspirar a una “posición totalmente dominante” en la negociación electoral porteña, mientras su espacio debate si sellar una alianza de cara a las legislativas de octubre en la Ciudad de Buenos Aires. Macri advirtió que, pese a su disposición a colaborar con Milei para “generar gobernabilidad”, su prioridad siempre fue la igualdad en la mesa política, algo que considera incompatible con las pretensiones del oficialismo.

Las conversaciones entre Pro y LLA se encuentran estancadas por el reparto de puestos en las listas de diputados nacionales. Karina Milei exigió para el PRO solo uno de los primeros seis lugares, algo considerado insuficiente por los dirigentes del partido amarillo, que aspiran a dos bancas seguras. Mientras tanto, Macri convocó a una reunión urgente del Consejo Nacional del PRO para debatir el rumbo: si avanzar hacia una alianza con LLA o buscar una coalición alternativa en la ciudad con otros espacios de centroderecha.

Macri señaló que el PRO ya lleva casi dos años intentando cooperar con el Gobierno nacional en nombre de la gobernabilidad, aunque el resultado fue un crecimiento del riesgo país y un estancamiento económico. Por eso reafirmó que el diálogo solo será viable si se respeta la paridad en la negociación y no se impone un esquema demarcado por Milei y su círculo cercano.

Según fuentes del PRO, el acuerdo podría cerrarse en las próximas horas si se llega a un punto de “comodidad” mutua. Pero si no hay avances, el partido evaluará competir solo o revertir a alianzas tradicionales como Juntos por el Cambio, especialmente en la Ciudad, su bastión histórico. La tensión surge también entre Mauricio y su primo Jorge Macri, quien prefiere explorar otras coaliciones locales mientras el ex presidente presiona para mantener el brazo articulador con LLA