El municipio de Pinamar debió solicitar un crédito de 1.000 millones de pesos al Banco Provincia para poder abonar los sueldos del personal municipal correspondientes al mes de julio. La gestión del intendente Juan Ibarguren calificó esta situación como “extraordinaria”, y aclaró que la solicitud se hace mediante un “adelanto transitorio en cuenta corriente” por 15 días hábiles, a devolver con recursos provenientes de la recaudación municipal.

La crisis financiera se basa en la fuerte caída de la recaudación de tasas y de la coparticipación, que pasó de ingresar 415 millones de pesos mensuales en 2024 a apenas 189 en lo que va de 2025, lo que generó un déficit continuo que terminó repercutiendo en la liquidez municipal.

Previamente, la administración local ya había tender una señal de alarma al pagar sueldos en dos partes y postergar el pago del medio aguinaldo de junio. Ante esta situación, el Sindicato de Trabajadores Municipales activó un quite de colaboración durante las últimas dos horas de cada turno, exigiendo cumplimiento de acuerdos salariales, y el cumplimiento de la documentación paritaria.

Además del impacto sobre los trabajadores, esta crisis podría afectar a proveedores y servicios municipales, extendiendo sus efectos a localidades vecinas como Ostende, Valeria del Mar y Cariló. El secretario de Hacienda, Gabriel Videla, describió el contexto como “financieramente turbulento” y justificó que el crédito solicitado tiene como fin proteger la cadena de pagos local.