El fenómeno de ciclogénesis que afecta al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) generó intensas lluvias acumuladas de hasta 80 mm, rachas de viento cercanas a los 60 km/h y severas inundaciones en numerosos municipios del conurbano, al tiempo que persiste una alerta naranja del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) vigente para la región.
Las localidades más afectadas incluyen el norte (Escobar, Tigre), el sur (Quilmes, Lanús, Avellaneda, Gerli, Remedios de Escalada), y el oeste del conurbano (Villa Celina, Ituzaingó, Merlo, Moreno, Morón, Castelar). En varias zonas, el agua superó las rodillas, volviendo intransitables calles y dificultando la vida cotidiana. En Avellaneda, incluso, se llegó a poner en duda el desarrollo del partido de Copa Libertadores entre Racing y Peñarol por las condiciones del terreno.
Especialmente en Villa Celina, se registraron niveles de agua que impedían la circulación e incluso la espera de colectivos, con sectores completamente cubiertos y calles sin veredas visibles. Varios vecinos relataron que, incluso tras dejar de llover, el drenaje es tan deficiente que el agua tarda en bajar por horas.
A pesar del fin de la alerta naranja, el SMN la degradó hoy al nivel amarillo, aunque continúa la advertencia por lluvias aisladas y ráfagas que podrían alcanzar los 78 km/h, especialmente en las primeras horas del miércoles, aunque se espera una mejoría hacia la tarde.

