El secretario general de San Lorenzo, Martín Cigna, confirmó que el presidente del club, Marcelo Moretti, mantuvo conversaciones con el grupo inversor liderado por Foster Gillett, generando tensiones institucionales dentro de la entidad. Según Cigna, esas charlas existieron, aunque fueron iniciativas individuales de Moretti y no cuentan con respaldo formal por parte de la Comisión Directiva ni de la Asamblea del club.

Cigna calificó a los que participaron del entorno de esas negociaciones como “personajes raros”, y manifestó que, aunque él no vio documentos firmados, la información que circula sugiere que podría haber existido un precontrato. Sin embargo, remarcó que ese supuesto acuerdo no sería válido institucionalmente si no pasa por los órganos del club correspondientes.

También denunció que Moretti falsificó su firma en una lista de invitados para el clásico ante Racing, lo que, según insiste Cigna, constituye una situación grave que afecta la transparencia interna del club.

Cigna presentó hace poco su renuncia indeclinable, que aún no fue tratada por la dirigencia, y sostuvo que esta situación con Foster Gillett marcó uno de los puntos de ruptura más fuertes dentro de la institución.

En el contexto del fútbol argentino, Foster Gillett ya había sido parte de polémicas similares, sobre todo por su “alianza” con Estudiantes de La Plata, donde hubo críticas y suspicacias respecto de los términos de su intervención, pagos, y cumplimiento de acuerdos.