Tras la contundente derrota de La Libertad Avanza en Pilar, con una diferencia de más de 30 puntos frente al peronismo, estallaron las internas antes de que los concejales electos asuman sus bancas. Los bloques libertarios se fracturaron y los concejales ahora se acusan unos a otros por la estrategia electoral fallida.
El principal foco de las críticas es Andrés Genna, cabeza de lista electa, quien es señalado por cercanía con Patricia Bullrich y Ramón “Nene” Vera, operador de Sebastián Pareja. Solana Marchesán, también concejal electa, acusó públicamente a Genna de liderar una campaña con errores estratégicos y lo responsabilizó por la pérdida de votos. Además, lo acusó de tener una “PYME de robo de fondos de fiscalización” para enriquecerse con aportes de voluntarios.
Marchesán también reclamó la exclusividad del sello de La Libertad Avanza para su bancada, advirtiendo que los futuros integrantes deberán sumarse bajo su «conducción y liderazgo». El conflicto tiene raíces anteriores: Marchesán asegura que fue desplazada del liderazgo de la lista al cierre de candidaturas, lo que habría profundizado tensiones con Genna y parte del espacio libertario local.
Por su parte, Sebastián Neuspiller, edil reelecto del PRO incluido en la lista libertaria, criticó fuertemente al armado político de Genna. Señaló que se subestimó al electorado, que no vota solo por el sello sino por la identificación con quienes llevan la boleta. Neuspiller también cuestionó la campaña agresiva de Genna, especialmente las declaraciones contra trabajadores municipales, que podrían haber generado rechazo.
El quiebre ya está institucionalizado: La Libertad Avanza en Pilar hoy está dividida en al menos tres bloques, y los concejales electos muestran enfrentamientos públicos antes del 10 de diciembre, cuando asumirán. Las acusaciones cruzadas podrían afectar la capacidad del espacio para construir una oposición cohesionada en el distrito.

