El litro de nafta premium ya cuesta $1.767 tras el quinto aumento en menos de un mes, anunció Shell, lo que implica una presión significativa sobre el bolsillo de los automovilistas argentinos.

Este incremento se suma al de semanas previas; en total, los combustibles registran una suba acumulada de casi 8 % en dos meses.

Una novedad relevante es que el gobierno ya no exige que las estaciones de servicio informen con antelación estos aumentos, tras una derogación reciente de esa obligación.

El precio de la nafta súper también se mantiene elevado, aunque no llegó al nivel premium; los aumentos se aplicaron en forma sucesiva por Shell y otras petroleras.

Usuarios y conductores reaccionan con sorpresa ante la rapidez de los ajustes, y hay preocupación porque estas subas tienden a repercutir en los precios de transporte, logística y alimentos.