El empleo registrado en la provincia de Buenos Aires sufrió una fuerte caída desde el inicio de la gestión de Javier Milei: se perdieron más de 90.000 puestos de trabajo registrados.

Los sectores más afectados fueron la industria manufacturera y la construcción. El área textil, en particular, muestra una de las caídas más dramáticas: su capacidad instalada ronda apenas el 35 %, reflejo de una fuerte retracción en la producción.

Los datos alarman porque implican una caída estructural del empleo formal, con impactos directos sobre ingresos familiares, consumo y estabilidad laboral. En muchos municipios bonaerenses, los intendentes ya advirtieron que sin fondos extra, el pago de sueldos municipales corre riesgo.

El descenso del empleo registrado llega en un contexto de crisis económica general, caída de la producción industrial y recesión en la construcción, lo que profundiza el impacto sobre trabajadores, jubilados, pequeños comercios y proveedores vinculados a estos sectores.