El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a criticar con dureza al presidente Javier Milei por la negativa del mandatario nacional a convocarlo a una reunión con otros gobernadores en Casa Rosada, en la que se buscaba avanzar en temas clave como el Presupuesto 2026 y reformas estructurales. Kicillof lo calificó como una decisión política que evidencia una falta de diálogo institucional y aseguró que “nunca va a contar con nuestra obediencia”, reafirmando su postura de no aceptar políticas que, según él, atenten contra los derechos de los bonaerenses y de los argentinos.

Durante un acto público en el que inauguró obras en la provincia, Kicillof criticó que no haya sido invitado —ni recibió comunicación formal de exclusión— a la reunión entre Milei y la mayoría de los mandatarios provinciales, en la que participaron 20 de los 24 gobernadores, con el objetivo de acordar estrategias legislativas para el debate del Presupuesto y otras iniciativas oficiales. Señaló que la provincia de Buenos Aires representa cerca del 40 % de la población nacional y que no poder participar es “un error político” y una forma de marginar voces disidentes.

El gobernador sostuvo que la ausencia de la convocatoria “no tiene que ver con caprichos partidarios” sino con su decisión de no apoyar medidas que, a su juicio, implican un “modelo de ajuste” que perjudicaría a trabajadores, provincias y políticas sociales. Advirtió además que dicha postura de Milei no construye un marco de diálogo respetuoso entre poderes y niveles de gobierno, y remarcó que él siempre estuvo dispuesto a participar de encuentros institucionales si hubiera existido una invitación formal.

En su crítica, Kicillof también vinculó la actitud del presidente con lo que considera una falta de respeto hacia provincias clave —como Formosa, La Rioja y Tierra del Fuego— cuyos gobernadores tampoco fueron convocados, y remarcó que estas exclusiones no contribuyen a armonizar políticas entre la Nación y las jurisdicciones más afectadas por recortes de recursos e inversiones.

Las denuncias de Kicillof forman parte de un clima político más amplio de tensiones entre la provincia de Buenos Aires y el gobierno nacional, en un contexto en que el oficialismo impulsa reformas y ajustes presupuestarios que han recibido críticas de diversos sectores provinciales y sindicales.