**El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció el inicio próximo de la transformación de un tramo de la Ruta Provincial 11 en **autopista/autovía entre **Mar de Ajó y Pinamar, una obra vial estratégica de 48 km con una inversión de aproximadamente 100 millones de dólares que busca mejorar la seguridad, la conectividad y el desarrollo regional en la Costa Atlántica bonaerense. El anuncio fue formalizado en Villa Gesell durante la primera conferencia de prensa del año del mandatario provincial, acompañado de representantes del sector turístico, industrial y comercial.

El proyecto contempla la construcción de una doble calzada con banquinas pavimentadas, cantero central, retornos en los accesos principales, señalización completa, iluminación y obras hidráulicas, así como dársenas y refugios peatonales, para alcanzar estándares de seguridad más altos en una ruta que hoy soporta picos intensos de tráfico sobre todo en temporada de verano. Su ejecución está prevista a lo largo de dos secciones de 25 y 23 km y con un plazo estimado de 18 meses de trabajo.

La iniciativa se financia mediante un crédito gestionado por la provincia y recursos de la empresa estatal de infraestructura vial (Aubasa), sin depender de fondos nacionales, en un contexto de paralización relativa de la obra pública a nivel nacional. Según Kicillof, la inversión está pensada para impulsar tanto la seguridad vial y tiempos de traslado como la actividad económica, turística y productiva de la región, fundamental para destinos balnearios como Costa Esmeralda y otros puntos turísticos que reciben a miles de visitantes cada verano.

Esta transformación del corredor vial cierra uno de los “eslabones” pendientes para completar una suerte de Autovía de la Costa Atlántica entre San Clemente del Tuyú y Mar del Plata: hoy ya existen tramos de doble calzada hacia el norte y hacia el sur de la provincia, incluidos trabajos ejecutados en sectores como Villa Gesell–Mar Chiquita. Con este tramo Mar de Ajó–Pinamar, se mejora de manera significativa la continuidad de un corredor que históricamente ha tenido problemas de siniestralidad y cuellos de botella por el tránsito estival.

El gobernador vincula esta obra al plan de infraestructura provincial para apuntalar la temporada turística y la economía local, destacando que la inversión no es “para la timba financiera”, sino para la gente y el desarrollo territorial. Además de tener efectos directos sobre el tráfico y la comodidad de los viajes, la nueva autovía debería tener impactos positivos en la actividad comercial, los servicios de emergencia y el acceso a salud y educación en toda la región atlántica.