**Una masiva movilización sindical encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT) llegó este miércoles al mediodía al Congreso de la Nación Argentina en Buenos Aires para protestar contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La concentración, que se desarrolló con presencia de decenas de miles de trabajadores y organizaciones gremiales, marcó una de las mayores expresiones de rechazo sindical a iniciativas oficiales en lo que va del año legislativo. El principal reclamo es que el proyecto —que busca modificar normas de trabajo, empleo y negociación colectiva— atenta contra derechos adquiridos y precariza condiciones laborales, según lo expresado por la central obrera.
La movilización comenzó por la mañana con concentraciones en puntos estratégicos de la ciudad de Buenos Aires —como el Obelisco y la Plaza Miserere— y, tras un tramo de columnas sindicales, marchó hacia la Avenida Entre Ríos y la Plaza del Congreso, donde se realizó un acto central con discursos de representantes de la CGT, Unión Tranviarios Automotor (UTA), Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y otros gremios nucleados en la central mayoritaria. En las pancartas y oradores prevalecieron consignas que plantean el rechazo a “cualquier retroceso en derechos laborales” y la exigencia de discutir las reformas en diálogo con los sindicatos.
La jornada se produjo en paralelo al tratamiento del proyecto de modernización laboral en el Congreso, donde recibía críticas de bloques opositores y de sectores gremiales por supuestas flexibilizaciones de normas vinculadas a negociación colectiva, indemnizaciones y modalidades de contratación. Si bien el Gobierno sostiene que la iniciativa apunta a “actualizar normas antiquísimas”, los sindicatos cuestionan su impacto social y piden una revisión integral del texto antes de cualquier aprobación. El secretario general de la CGT subrayó la “unidad sindical” en la acción y llamó a “respetar las conquistas históricas” de los trabajadores.
Además de gremios tradicionales como los del transporte y el estado, se sumaron columnas de sindicatos docentes, energía y sectores metalúrgicos, junto con agrupaciones estudiantiles y sociales que apoyaron la convocatoria con carteles y cánticos. En algunos puntos de concentración se reportaron cortes de tránsito temporales y presencia policial para custodiar el desarrollo pacífico de la movilización, que se extendió durante varias horas sin incidentes mayores, según fuentes oficiales y sindicales.
La CGT ya había realizado protestas similares en 2025 y principios de 2026 contra propuestas de cambios en legislación previsional y laboral, y esta movilización se interpreta como un escalón más en la presión sindical a la agenda del Gobierno nacional, justo cuando varios proyectos de corte económico y estructural están en debate en sesiones extraordinarias del Congreso.

