La interna del peronismo bonaerense se profundiza con una disputa abierta en al menos 17 municipios de la provincia de Buenos Aires por el control de las conducciones locales del Partido Justicialista (PJ), en vísperas de las elecciones internas partidarias previstas para marzo de 2026 y en el marco de una disputa más amplia entre sectores alineados con el gobernador Axel Kicillof y otros espacios internos. Varios intendentes y dirigentes territoriales reforzaron su armado político y se intensificaron las negociaciones, alianzas y tensiones para definir listas de unidad o listas competitivas que aspiran a encabezar las comisiones comunales del PJ en distritos relevantes.

En municipios como La Plata, Lomas de Zamora, San Martín, Merlo, Almirante Brown, Quilmes, Moreno, Bahía Blanca y otros, las internas ya muestran signos de disputa entre sectores que buscan afianzarse territorialmente y consolidar su influencia de cara al congreso provincial y nacional del partido. En varios distritos, dirigentes del espacio vinculado al gobernador bonaerense (Movimiento Derecho al Futuro, MDF) impulsan propuestas propias mientras que otras agrupaciones del justicialismo —como sectores vinculados a La Cámpora, al cristinismo o a jefes comunales históricos— buscan listas alternativas o acuerdos.

La pelea por las conducciones locales se da en un contexto en el que la definición de padrones, avales y candidaturas se convirtió en uno de los puntos más calientes de la interna peronista provincial, y en varios territorios hubo cuestionamientos cruzados sobre plazos, inclusiones de afiliados recientes y estrategias de listas de unidad que no siempre logran consenso. Este escenario anticipa una serie de competiciones internas territoriales que podrían influir en la conformación del nuevo consejo partidario bonaerense.

Algunos intendentes y referentes locales, preocupados por la falta de definiciones claras desde la conducción provincial, han reclamado una mayor transparencia en los cronogramas partidarios y exigen que los mecanismos internos —como padrones definitivos, tiempos de presentación de listas y requisitos de avales— se cumplan sin demoras para garantizar participación plena de la militancia en las elecciones internas.

El peronismo bonaerense, que había buscado encauzar diferencias en listas de unidad en algunas secciones para evitar fracturas antes de las recientes elecciones legislativas, hoy enfrenta una reconfiguración territorial más competitiva, con dirigentes que apuestan a consolidar sus estructuras locales como plataforma política para 2027, cuando se renovarán importantes cargos locales, provinciales y nacionales.