La fábrica de Cervecería y Maltería Quilmes en Zárate (provincia de Buenos Aires) activó un plan de retiros voluntarios para sus trabajadores luego de que el consumo de cerveza cayera a la mitad en el último año, una situación que afecta directamente la producción y ventas y obliga a la empresa a reducir su planta de personal.

Según gremios y fuentes del sector, la caída del consumo —estimada en torno al 47 % interanual— motivó este ajuste en la planta donde se produce la cerveza Corona, que ya atravesaba problemas de baja de ventas y competitividad.

La propuesta de retiros voluntarios fue acordada con el sindicato local ante la imposibilidad de sostener los niveles actuales de empleo y producción, y se espera que afecte a unos 60 trabajadores de una nómina que, según medios, ronda entre 180 y 200 personas en esa fábrica.

Este plan se implementa en medio de un contexto más amplio de crisis del consumo en Argentina y dificultades en sectores industriales vinculados al mercado interno, donde otras plantas también enfrentan ajustes y recortes ante la retracción de la demanda.