El gobernador bonaerense Axel Kicillof participó de la movilización por el 24 de marzo en Plaza de Mayo y se sumó a las consignas en defensa de la memoria, en un contexto atravesado por el debate sobre los discursos que relativizan el terrorismo de Estado. Su presencia formó parte de una jornada masiva en la que organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y sociales volvieron a reclamar por memoria, verdad y justicia.
Durante la marcha, Kicillof expresó su rechazo a las posturas que cuestionan o minimizan los crímenes cometidos durante la última dictadura y remarcó la importancia de sostener las políticas de memoria como un eje central de la democracia argentina. El gobernador se mostró junto a referentes del peronismo y de distintos espacios que participaron de la convocatoria.
La movilización tuvo como epicentro Plaza de Mayo, donde miles de personas se concentraron para conmemorar un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976. Como cada año, la jornada estuvo marcada por consignas vinculadas a los derechos humanos y por críticas a las expresiones que buscan reinterpretar lo ocurrido durante ese período.
En ese marco, el debate sobre el negacionismo volvió a ocupar un lugar central. Distintos sectores advirtieron sobre la aparición de discursos que no necesariamente niegan los hechos, pero sí los relativizan o los reinterpretan, lo que generó preocupación en organismos de derechos humanos y en el ámbito político.
La participación de dirigentes políticos en la marcha también reflejó el peso que mantiene la agenda de derechos humanos en la discusión pública actual, especialmente en fechas simbólicas como el 24 de marzo, donde la memoria colectiva se vuelve un eje de fuerte presencia social y política.

