Casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas en Argentina evalúa reducir su dotación de personal en los próximos meses, en un contexto de menor optimismo económico y creciente incertidumbre sobre la evolución de la actividad. El dato surge de un relevamiento reciente que refleja un cambio significativo en las expectativas del sector.

Según el informe, el 31% de los empresarios considera probable achicar su plantilla, mientras que cerca del 18% ya tomó la decisión, lo que lleva el total a alrededor del 50%, el nivel más alto registrado en los últimos años.

El dato marca un giro en la dinámica del empleo: por primera vez en mucho tiempo, una proporción relevante de pymes dejó de pensar en expandirse y comenzó a evaluar recortes como parte de su planificación.

El deterioro en las expectativas también se refleja en la visión sobre el futuro económico. La proporción de empresarios que espera una mejora en los próximos seis meses cayó de manera significativa, mientras crece la percepción de que el escenario podría empeorar, lo que impacta directamente en decisiones de inversión y contratación.

A este panorama se suman dificultades estructurales, como los problemas para cubrir vacantes y el peso de la carga impositiva, que aparece como una de las principales preocupaciones del sector.

En conjunto, estos factores configuran un escenario de mayor cautela entre las pymes, donde el empleo se convierte en uno de los principales ajustes frente a la incertidumbre económica. La tendencia plantea un desafío para los próximos meses, especialmente en términos de sostenimiento del trabajo en uno de los sectores que más empleo genera en el país.