El Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) atraviesa una de sus etapas más críticas, con protestas de médicos, reclamos de fuerzas policiales y suspensión de servicios en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. La situación genera preocupación por el impacto en la atención de millones de afiliados y expone un sistema en tensión.
El principal foco del conflicto está en la deuda que la obra social mantiene con prestadores de salud, con atrasos que, según denuncian las entidades médicas, superan los tres meses. Esta situación derivó en cortes de atención, cobros particulares y restricciones en consultas, cirugías y tratamientos en ciudades como La Plata, Mar del Plata y Tandil.
En paralelo, el conflicto sumó un nuevo frente con el reclamo de efectivos de la Policía Bonaerense y personal retirado, que advirtieron sobre el deterioro de la cobertura médica. Entre los problemas señalados aparecen demoras en la entrega de insumos, dificultades para acceder a prótesis y la interrupción de descuentos en farmacias por falta de pagos.
Desde la conducción de IOMA atribuyen la crisis a un contexto de restricciones financieras y al aumento de costos en insumos y medicamentos, que impacta en la capacidad de pago del organismo. Sin embargo, sectores gremiales y políticos cuestionan la gestión y reclaman medidas urgentes para normalizar el servicio.
El conflicto se inscribe en un escenario más amplio de tensión que ya venía escalando en las últimas semanas, con paros médicos, advertencias de sanciones por parte de la obra social y reclamos de afiliados por prestaciones interrumpidas.
La crisis dejó de ser un problema administrativo para convertirse en un conflicto social de alto impacto: la interrupción de servicios afecta a una obra social que cubre a más de dos millones de personas en la provincia, lo que genera presión adicional sobre el sistema público de salud.
En este contexto, la resolución del conflicto aparece como un desafío urgente para el gobierno provincial, ante el riesgo de que la situación continúe escalando y derive en un colapso más amplio del sistema de atención médica.

