La tensión entre los municipios bonaerenses y el Gobierno provincial continúa creciendo por la falta de definiciones sobre el reclamo de fondos de libre disponibilidad, en un contexto marcado por la caída de la recaudación, el ajuste nacional y el deterioro financiero de las comunas.

El conflicto gira en torno al esquema de distribución de recursos incluido en el Fondo de Fortalecimiento Municipal, donde una parte importante del dinero continúa atada a programas específicos y no puede utilizarse para afrontar gastos corrientes como salarios, servicios o mantenimiento urbano. Intendentes de distintos espacios políticos vienen reclamando flexibilizar ese sistema para poder administrar los recursos con mayor autonomía.

En las últimas semanas, varios jefes comunales intensificaron las gestiones en la Legislatura bonaerense y en el Ejecutivo provincial para obtener respuestas, aunque hasta el momento no hubo avances concretos. La falta de definiciones generó malestar entre los municipios, donde aseguran que las cuentas locales atraviesan uno de los momentos más delicados de los últimos años.

El reclamo se profundiza además por el impacto de la recesión económica sobre las arcas municipales. La caída del consumo y de la actividad redujo los ingresos por tasas y coparticipación, mientras que los costos operativos y salariales siguen aumentando. En ese escenario, varios intendentes advierten que la situación podría complicarse aún más durante el segundo semestre.

Desde la Provincia reconocen las dificultades financieras de los distritos, aunque sostienen que cualquier modificación del esquema vigente requiere consensos legislativos y disponibilidad presupuestaria. Mientras tanto, los municipios continúan presionando para obtener mayor margen de maniobra frente a una situación económica que describen como “cada vez más asfixiante”.