El intendente de Tigre, Julio Zamora, logró aprobar la rendición de cuentas 2025 en el Concejo Deliberante gracias al acompañamiento de sectores de La Libertad Avanza, en una sesión que terminó dejando al descubierto una nueva fractura dentro del espacio libertario local. La votación cerró con 15 votos afirmativos contra 7 negativos y expuso el complejo reordenamiento político que atraviesa el armado violeta en el distrito.
El oficialismo aportó nueve votos propios y consiguió además el respaldo de cinco concejales libertarios, junto al acompañamiento de un edil de Juntos por Tigre. Del otro lado quedaron los concejales de Fuerza Tigre y dos representantes libertarios que decidieron votar en contra, marcando distancia del sector que viene acompañando distintas iniciativas del zamorismo.
La principal novedad política fue justamente esa división interna dentro de La Libertad Avanza. Mientras un grupo de concejales volvió a respaldar al Ejecutivo municipal, los ediles Juan Furnari y Josefina Pondé rechazaron la rendición de cuentas y se alinearon con el sector referenciado en Miguel Schmukler, dirigente que comenzó a ganar protagonismo dentro del armado libertario local en las últimas semanas.
El nuevo escenario refleja tensiones crecientes dentro de La Libertad Avanza en Tigre, donde distintos sectores disputan la conducción política local. La irrupción de Schmukler comenzó a modificar el equilibrio interno que hasta ahora tenía como principal referencia al exconcejal Segundo Cernadas, cuestionado por sectores libertarios por los acuerdos legislativos con el oficialismo municipal.
Durante la sesión, concejales opositores cuestionaron distintos aspectos de la gestión municipal, especialmente el manejo de obras públicas, licitaciones y contrataciones. Desde Fuerza Tigre también apuntaron contra proyectos aún inconclusos y reclamaron mayor transparencia en el uso de recursos públicos.
El episodio vuelve a mostrar un patrón que ya se había repetido en otras votaciones clave del Concejo Deliberante. Semanas atrás, sectores libertarios también habían acompañado al oficialismo en la aprobación de una ordenanza urbanística vinculada al desarrollo de torres y construcciones en altura en Tigre, algo que profundizó cuestionamientos internos dentro de la oposición.
En ese contexto, la rendición de cuentas terminó funcionando no solo como una discusión presupuestaria, sino también como una demostración del nuevo mapa político local: un oficialismo que mantiene capacidad de construir mayorías y una oposición libertaria cada vez más dividida entre quienes buscan sostener acuerdos institucionales y quienes intentan endurecer el perfil opositor frente a Zamora.

