Pese a que la provincia de Buenos Aires registró una mejora en la recaudación durante los primeros meses del año, más de un centenar de municipios terminaron recibiendo menos recursos por coparticipación en comparación con el mismo período anterior, una situación que volvió a encender la preocupación entre intendentes por el estado de las cuentas locales.

Los datos muestran un escenario contradictorio: mientras la recaudación provincial logró recuperarse parcialmente impulsada por impuestos vinculados a la actividad económica y actualizaciones tributarias, la distribución efectiva de fondos hacia los distritos no tuvo el mismo comportamiento. Como resultado, gran parte de los municipios enfrentó una reducción real de ingresos al descontar el efecto de la inflación.

Según distintos análisis realizados sobre la ejecución presupuestaria bonaerense, la desaceleración económica, la caída del consumo y las modificaciones en la estructura de ingresos tributarios impactaron de manera desigual en la coparticipación que reciben las comunas. Algunos distritos lograron sostener niveles de financiamiento por cambios en los coeficientes de distribución, mientras que otros registraron pérdidas significativas.

El fenómeno generó inquietud entre intendentes de distintos espacios políticos, que vienen advirtiendo desde hace meses sobre la presión creciente sobre las finanzas municipales. La caída de la actividad económica redujo la recaudación de tasas locales y, al mismo tiempo, aumentó la demanda de asistencia social y servicios públicos en los distritos.

En paralelo, los municipios también enfrentan mayores costos operativos vinculados a salarios, mantenimiento urbano, transporte y prestación de servicios esenciales. Por eso, varios jefes comunales vienen reclamando mayor disponibilidad de fondos provinciales y mecanismos que permitan compensar la pérdida de recursos registrada durante el último año.

Desde el Gobierno bonaerense destacan que la recaudación provincial mostró señales de recuperación en términos nominales y sostienen que la situación financiera general sigue condicionada por la caída de transferencias nacionales y el impacto del ajuste económico impulsado por el Gobierno de Javier Milei. En la Provincia aseguran que el contexto fiscal sigue siendo complejo y limita el margen para ampliar la asistencia a los municipios.

La discusión por los recursos se volvió uno de los principales focos de tensión política dentro de Buenos Aires. En las últimas semanas, intendentes oficialistas y opositores coincidieron en reclamar más fondos de libre disponibilidad para afrontar gastos corrientes, mientras continúan las negociaciones en torno a programas provinciales y mecanismos de financiamiento para los distritos.