Unicenter presentó un ambicioso proyecto de ampliación que contempla una inversión superior a los 60 millones de dólares, la incorporación de 85 nuevos locales comerciales y más de 20.000 metros cuadrados adicionales de construcción. La iniciativa, impulsada por el grupo chileno Cencosud, promete generar empleo y ampliar la oferta comercial, pero también despertó preocupación entre comerciantes de San Isidro que advierten sobre el posible impacto en los centros comerciales a cielo abierto y los negocios de cercanía.
El plan prevé sumar 20.054 metros cuadrados construidos, de los cuales unos 16.000 serán destinados a espacios comerciales. Además de nuevos locales, incluirá propuestas gastronómicas, áreas de salud, una clínica, un vacunatorio, la renovación del gimnasio, la llegada de la cadena deportiva Decathlon y nuevos espacios verdes. La obra comenzaría este año y demandaría aproximadamente 16 meses, con una inauguración prevista para octubre de 2027.
Desde Cencosud sostienen que la expansión responde a una creciente demanda de marcas interesadas en desembarcar en el shopping más importante del país. Según la empresa, firmas nacionales e internacionales continúan buscando instalar allí sus tiendas principales, lo que generó una fuerte presión sobre la capacidad disponible. También estiman que la obra creará más de 600 puestos de trabajo entre la etapa de construcción y la futura operación de los nuevos espacios.
Sin embargo, la iniciativa encontró resistencia en la Cámara de Comercio y Servicios de San Isidro. La entidad advirtió sobre el denominado “efecto aspiradora”, es decir, la posibilidad de que una mayor concentración comercial dentro de Unicenter termine restando clientes a los corredores comerciales tradicionales, afectando especialmente a pequeños y medianos comercios del distrito. Además, reclamó que el análisis del proyecto no se limite a cuestiones ambientales o de infraestructura, sino que también contemple consecuencias económicas y urbanísticas.
Los comerciantes también plantean interrogantes vinculados al tránsito, la movilidad y el desarrollo urbano de la zona. Si bien el expediente ambiental ya comenzó a ser evaluado por las autoridades correspondientes, sostienen que todavía quedan aspectos por debatir antes de avanzar con una obra de semejante magnitud.
La discusión se produce en un contexto complejo para el comercio minorista. Mientras los grandes centros comerciales buscan ampliar su oferta para atraer más público y marcas internacionales, muchos negocios independientes enfrentan una caída del consumo y mayores dificultades para sostener su actividad. En ese escenario, la expansión de Unicenter reabre un viejo debate sobre cómo equilibrar grandes inversiones privadas con la protección de los centros comerciales urbanos tradicionales.

