El Senado de la Nación retomó esta semana el debate del Presupuesto 2026 en el marco de las sesiones extraordinarias del Congreso, con el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) impulsando sin dilaciones la aprobación de la ley de gastos nacionales y proyectos acompañantes, mientras busca sostener la meta de “déficit cero” antes de fin de año. La agenda parlamentaria, convocada hasta el 30 de diciembre, coloca como eje principal el tratamiento del proyecto presupuestario y la Ley de Inocencia Fiscal, que ya obtuvo media sanción en Diputados y está prevista para ser debatida en el Senado este viernes 26.
El Presupuesto 2026 ingresó con dictamen de mayoría en el Senado y es debatido tal cual obtuvo media sanción en la Cámara baja, aunque sectores oficialistas tuvieron que descartar artículos polémicos que buscaban recortes fuertes en emergencias sociales y universitarias tras un duro revés en Diputados. El oficialismo también procura avanzar con reformas económicas y estructurales que acompañan el plan de gastos, aunque algunos como la Modernización Laboral quedaron postergados hasta febrero del año próximo.
El debate se desarrolla en un contexto parlamentario tenso, con bloques dialoguistas negociando apoyos y la Casa Rosada presionando para sancionar cuanto antes el presupuesto, que busca consolidar el objetivo de equilibrio fiscal y dar previsibilidad a las cuentas públicas. En paralelo, otros proyectos como la modificación del régimen penal tributario, cambios al Código Civil y Comercial y la creación de un régimen simplificado de Ganancias forman parte de las iniciativas que acompañan el paquete económico.
Aunque la reforma laboral quedó fuera de la agenda inmediata y se retomará oficialmente en febrero de 2026, la agenda de extraordinarias sigue siendo amplia y busca dar señales de normalidad legislativa y cumplimiento de metas fiscales antes de que concluya el período convocado.
La Confederación General del Trabajo (CGT) encabeza este jueves 18 de diciembre una masiva movilización hacia Plaza de Mayo para frenar el avance del proyecto de reforma laboral y el Presupuesto 2026 impulsados por el gobierno de Javier Milei, junto a sindicatos, movimientos sociales, las dos CTA y sectores políticos opositores, en lo que se perfila como una de las mayores demostraciones de fuerza sindical del año. La protesta tiene lugar mientras el Senado debate la iniciativa oficial en comisiones y el oficialismo intenta darle dictamen antes de fin de año.
La marcha principal está convocada para las 15:00 horas en Plaza de Mayo, tras concentraciones desde el mediodía en distintos puntos del centro porteño, y se espera que represente a decenas de miles de trabajadores y organizaciones de todo el país, con sectores gremiales, sindicales docentes, del transporte y agrupaciones sociales confluyendo hacia el epicentro del acto. El reclamo principal es el rechazo a la reforma laboral que —según la CGT— afectaría derechos colectivos básicos y precarizaría las condiciones de trabajo.
La CGT ha calificado el proyecto como “regresivo y precarizador” y sostiene que, a pesar de concesiones parciales del gobierno —como la eliminación de ciertos artículos polémicos— la iniciativa en general significa un ataque a derechos laborales fundamentales. En el acto se leerá un documento con críticas contundentes al Ejecutivo y participarán los tres cotitulares de la central obrera: Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello.
La movilización cuenta con adhesiones extraordinarias: la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) realiza un paro nacional de 24 horas en respaldo; gremios del transporte, docentes y otros sectores se suman con marchas propias o puntos de concentración; y organizaciones de izquierda y políticas como La Cámpora confluirán en Plaza de Mayo en paralelo.
El operativo de seguridad para la protesta es amplio y el Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires han activado protocolos antipiquetes y un despliegue policial en torno al microcentro porteño, con cortes de tránsito en avenidas principales y presencia de fuerzas en los accesos a la Plaza. La jornada encierra tensión política dada la simultaneidad entre la movilización sindical y el debate legislativo de la reforma laboral que el oficialismo busca aprobar antes de fin de año.
El peronismo bonaerense vive un nuevo capítulo de tensión interna con una disputa abierta por el control del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires, marcado por diferencias entre el sector del diputado nacional Máximo Kirchner y el del gobernador Axel Kicillof, mientras dirigentes de distintas secciones reclaman mayor participación y se define la fecha de las próximas elecciones internas. La reunión del Consejo Provincial convocada para esta semana será clave para determinar el cronograma electoral y si habrá comicios entre febrero y marzo de 2026, en un clima de fuertes roces tras la derrota electoral del 26 de octubre.
La pelea por la conducción bonaerense también se expresa a nivel legislativo y territorial: intendentes del interior y presidentes de secciones como la Quinta reclaman una convocatoria urgente con padrones actualizados para garantizar la participación de la militancia, y sectores internos buscan que el proceso refleje “el espíritu democrático” del partido.
En la disputa estratégica, el kicillofismo impulsa figuras propias como Verónica Magario para encabezar listas y encontrar puntos de acuerdo que amortigüen los conflictos con el cristinismo —que respalda la continuidad de Máximo Kirchner como referente partidario— mientras tratan de cerrar una lista de unidad que integre a las distintas tribus peronistas.
El mandato de Máximo Kirchner al frente del PJ bonaerense vence el 18 de diciembre y, mientras se define si buscará la reelección o si habrá competencia abierta, la interna se volvió también un espejo de las tensiones más amplias dentro del peronismo, con reclamos de intendentes que se sintieron marginados tras la derrota electoral y debates sobre cómo reorganizar el espacio para 2026 y de cara a 2027.
El intendente Federico Achával acompañó a chicos y jóvenes de barrios de todo Pilar en el cierre de año de las actividades de Taekwondo de los ocho clubes municipales. La jornada tuvo lugar en el Club Municipal Peruzzotti, donde las familias pudieron disfrutar de un espacio de encuentro dedicado a este deporte.
Al respecto del evento, Achával expresó: «Es una gran alegría compartir esta muestra de fin de año que nos demuestra la importancia de seguir fomentando y acompañando el deporte, porque nuestros clubes unen, integran y transmiten valores fundamentales a través del deporte». «Felicitaciones a todos los que participaron este año. A seguir por este camino de constancia, disciplina y esfuerzo», remarcó el jefe comunal.
“Vamos a seguir trabajando para que nuestros vecinos y vecinas encuentren en nuestros clubes municipales un lugar para desarrollarse y formarse con los valores del deporte”, cerró el intendente.
Acompañó al intendente el secretario de Gobierno, Santiago Laurent.
En Luján, el gobernador Axel Kicillof inauguró un nuevo puente sobre el Río Luján y obras complementarias para mitigar inundaciones, en un proyecto estratégico destinado a mejorar la conexión entre el centro de la ciudad y sus barrios del oeste y reducir el impacto de crecidas de ríos y arroyos. Este plan responde a eventos de lluvia intensa que afectaron a amplias zonas de la provincia de Buenos Aires y a críticas sobre la falta de infraestructura adecuada para gestionar el agua en temporadas de precipitaciones.
Las obras hidráulicas buscan atender una demanda creciente tras episodios de lluvias extremas y situaciones críticas por anegamientos en campos y zonas urbanas. Organizaciones rurales y sectores productivos habían cuestionado los atrasos en obras clave como el Plan Maestro del Río Salado, cuya ejecución incompleta ha dejado millones de hectáreas inundadas y afecta la capacidad productiva y transitabilidad en gran parte del centro y oeste bonaerense.
Expertos y autoridades destacan que este tipo de infraestructura —que incluye puentes, dragados y sistemas de desagüe— son esenciales no solo para conectar barrios y mejorar caminos, sino también para reducir el tiempo de inundación tras eventos intensos de lluvia como los registrados en 2025. En marzo, por ejemplo, Bahía Blanca sufrió precipitaciones récord que sobrepasaron las capacidades de los cauces existentes y obligaron a evacuaciones, cortes de rutas y pérdidas materiales significativas.
La inauguración en Luján se da en medio de un contexto provincial y nacional en el que las inundaciones han sido recurrentes: durante 2025, fuertes lluvias dejaron zonas rurales del interior bajo agua y generaron tensiones políticas por la financiación y ejecución de obras. Sectores del campo advirtieron pérdidas millonarias y la necesidad de completar trabajos en cuencas mayores para evitar daños recurrentes en la campaña agrícola y la infraestructura local.
En paralelo, investigaciones académicas y planes de gestión de riesgos señalan la importancia de enfoques más integrados para enfrentar inundaciones, incluyendo estudios de cuencas, análisis de aguas subterráneas y sistemas alternativos de drenaje que complementen las obras tradicionales de ingeniería.
El puente sobre el Río Luján y las obras que lo acompañan representan uno de los pasos concretos para responder a estos desafíos, aunque especialistas señalan que la mitigación del riesgo de inundaciones requiere tanto infraestructura como planificación a largo plazo y una cooperación más estrecha entre gobiernos locales, provinciales y nacionales.
Diego Valenzuela juró como senador bonaerense pero inmediatamente pidió licencia del cargo, igual que había hecho como intendente de Tres de Febrero, y todo apunta a que ocupará un puesto dentro del gobierno nacional en áreas vinculadas a Seguridad o Migraciones. La sucesión municipal queda ahora a cargo de Rodrigo Aybar, que asume como intendente interino. La maniobra ocurrió en pocos minutos: presentación, jura, y licencia especial, en una secuencia inusual para cargos legislativos provinciales.
La decisión se da después de haber sido electo senador por La Libertad Avanza en la Primera Sección electoral y a menos de un mes de haber dejado formalmente la intendencia. Aunque no hay confirmación oficial del Ejecutivo, distintos medios coinciden en que existe una oferta concreta del gobierno nacional para incorporar a Valenzuela en una estructura clave vinculada a Seguridad, lo que explicaría la urgencia por abandonar sus dos cargos electivos casi sin ejercerlos.
Según distintos portales provinciales y nacionales, la licencia se presentó minutos después de la jura, algo excepcional dentro de la Legislatura bonaerense y que generó impacto político por la rapidez del movimiento. Además, se señala que el pase podría ser definitivo, aunque formalmente la licencia queda abierta hasta la definición del cargo nacional. Algunos medios plantean que la situación expone una intención política más orientada a ocupar puestos ejecutivos que a desempeñar los cargos para los cuales fue votado.
Mientras tanto, en Tres de Febrero la transición queda en manos del reemplazo interino, sin precisiones sobre eventuales retornos. Para la Legislatura bonaerense, la banca queda cubierta temporalmente según las reglas de reemplazo de la lista con la que Valenzuela llegó al Senado.
El caso reaviva discusiones sobre las candidaturas testimoniales y el uso de cargos electivos como escalón hacia designaciones ejecutivas. Si el nombramiento nacional se confirma, Valenzuela habrá transitado un camino inédito: electo intendente, electo senador y luego funcionario nacional, pero con participación real mínima en los primeros dos puestos. La decisión también abre una discusión sobre la representación electoral efectiva y sobre la legitimidad de asumir cargos con la intención inmediata de no ejercerlos.